¿Sabes qué es el vaginismo?

De cada 100 mujeres que asisten a terapia sexual, 10 padecen esta disfunción, e...

24/07/2015 7:38
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El vaginismo es la imposibilidad de realizar el acto sexual, debido a la contracción involuntaria de los músculos pélvicos y de la vagina, lo que dificulta o impide la penetración. La constricción es causada por contracciones involuntarias de los músculos del piso pélvico que rodean la vagina. 

La mujer no controla directamente la obstrucción, pues es una respuesta pélvica involuntaria, incluso es posible que ella ni siquiera esté consciente que la respuesta muscular esté causando el problema de penetración.
 
La psicóloga y sexóloga Elena Cadena explica que una mujer puede percatarse que tiene esta disfunción sexual cuando le es imposible ser penetrada ni si quiera con los dedos o un tampón. Puede empezar a sentir ardor, dolor o punzadas durante el coito lo que hace que la penetración sea difícil o completamente imposible.
 
El vaginismo es la principal causa de relaciones no consumadas. La constricción puede ser tan limitante que la abertura de la vagina se ‘cierra’ completamente y el hombre no puede insertar su pene. El dolor del vaginismo termina cuando cesa el intento de actividad sexual, y usualmente el coito debe ser interrumpido a causa del dolor o la molestia.
 
En algunos casos, las mujeres que padecen vaginismo pueden gozar de los juegos sexuales, e incluso alcanzar el orgasmo siempre que no se produzca el coito. De cada 100 mujeres que asisten a terapia, 10 padecen esta disfunción.
 
Causas, tipos y tratamiento
La especialista explica que existen diferentes tipos de vaginismo, el primario, cuando la mujer nunca ha logrado ser penetrada vaginalmente. El secundario, cuando previamente ha logrado ser penetrada vaginalmente y repentinamente o paulatinamente no es capaz de ser penetrada vaginalmente.
 
Asegura que las causas son varias y que puede ir desde falta de información y educación sexual, falta de comunicación sexual; que conducen al miedo o temor, experiencias traumáticas psicosexuales, violación, abusos sexuales, prejuicios sexuales, experiencias sexuales dolorosas, relaciones sexuales violentas o agresivas, miedo al embarazo, temor a contraer enfermedades de transmisión sexual.
 
Estas situaciones producen ansiedad, miedo y tensión en la mujer que pueden provocar que evite el acto sexual o incluso las caricias amorosas o erógenas.
 
El tratamiento dependerá de las causas que estén originando el vaginismo, puede incluir una terapia psicológica individual y de pareja para eliminar conflictos personales o de pareja a consecuencia de la falta de comprensión, miedos, discusiones y problemas derivados del vaginismo.
 
La especialista cuenta que lo que lleva a las mujeres a terapia es el temor a la ruptura de la relación de pareja; debido a la ausencia de relaciones sexuales, falta de comprensión y entendimiento del vaginismo por parte de la persona que lo padece y por parte de su pareja sexual.
 
Además las mujeres que tienen vaginismo se sienten incapaces de tener una relación amorosa estable por no poder tener relaciones sexuales. Muchas desean incluso ser madres, pero lo ven imposible.
 
El tratamiento también va acompañado de sesiones progresivas para que la mujer aprenda a controlar conscientemente los músculos que contrae involuntariamente, los cuales le impiden permitir el paso a una penetración vaginal. Aprendizaje de relajación de los músculos del piso pélvico y una asesoría sexual para la pareja de la paciente, además de medicamentos que ayuden con las irritaciones o infecciones causadas por forzar una penetración vaginal.
 
Elena Cadena explica que el vaginismo lo mismo lo pueden padecer mujeres sin estudios que preparadas y profesionistas.

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