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Meditar es traspasar la propia mente

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Meditar es traspasar la propia mente

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Meditar es reflexionar sobre la profundidad de lo específico  y sobre el todo. La meditación es la base del budismo, tradición que apareció cuando el buda, o Siddhartha Gautama, se sentó a reflexionar sobre sí mismo y logró traspasar su propia mente, dijo a SUMEDICO Abayaghita, especialista en meditación. (Ver video)

“Meditar es llevar nuestra atención hacia un objeto conscientemente, para lograr integración y evolución con la consciencia, se logra después de un tiempo e practica”, dijo la ordenada en Dharmacharini.

Abayaghita indicó que para aprender a meditar es preciso acercarnos a una orden budista, en la que podemos iniciarnos formalmente o meditar de forma frecuente, y en donde las prácticas dependerán mucho de la orden a la que nos acerquemos.

Cuando las personas se ordenan, su preceptor le indicará su nombre de acuerdo al camino que ha recorrido para lograr ordenarse, lo que ha tenido que cambiar o dejar, y lo que le falta por encontrar, señaló “la que busca libertad”, significado de Abayaghita.

Según la experta, ordenarse en budismo no tiene un tiempo definido, puede ser entre dos y 20 años, “todo dependerá de la claridad con la que una persona llegue a una orden budista, la historia de la persona y su forma de ser”.

La personalidad afecta mucho, dijo Abayaghita, porque si alguien “es muy cerrado y le cuesta mucho compartir se va a tardar más en encontrarse incluso a sí mismo y saber qué es lo que realmente desea cambiar, pero si se trata de una persona extrovertida a quien le gusta compartir y no tiene miedos, será mucho más sencillo”.

Finalmente eso es justo lo que busca la meditación, cambiar los hábitos torpes y negativos de una persona en positivos y hábiles a través de la reflexión.

Dos grandes grupos

Abayaghita señaló que todos los tipos de meditación se centran en dos grandes grupos de prácticas, la Samata y la Vipassana, en donde la primera centra la atención en un objeto como una vela, una flor, un buda o la respiración, y poco a poco se profundiza sobre ese objeto, mientras que la Vipassana envía la atención hacia el todo.

La experta sugirió iniciar con las prácticas Samata porque facilitan el manejo de la mente y la psicología de las personas, sin embargo, si la persona tiene habilidades y rápidamente comprende las prácticas no significa que porque inicie con Vipassana lo hará mal, eso dependerá de las habilidades de cada quien.

Meditación es renacer

Abayaghita indicó que usualmente cuando las personas se acercan a una casa de meditación o a un centro budista, es porque algo quieren cambiar en su vida y porque les da curiosidad saber cómo es posible encontrar paz y contento en su vida, alejar el sufrimiento.

Pero este sufrimiento, dice la especialista en meditación, no es el físico, sino al de un sentimiento de pérdida de sentido en la vida, y las personas necesitan encontrarse a sí mismas.

En su caso, ella relató a SUMEDICO que al iniciar, le costaba mucho el silencio mental  “mi mente era muy parlanchina y se iba a cada rato, pero con la práctica eso podemos controlarlo”, dijo.

Asimismo añadió que ella llegó por curiosidad y se quedó porque encontró un paz verdadera, posteriormente, a los 15 años de práctica, fue diagnosticada con diabetes, y señaló que de no ser porque la meditación le permitía conectar con su cuerpo y emociones “yo ya estaría muerta”.

Pues esta práctica enseña a relajarse y liberarse del estrés porque “encontramos una verdadera relación con nosotros, dejamos de reprobarnos tanto y ser tan exigentes, moramos más en los pensamientos positivos y eso es lo que verdaderamente ayuda y sana”.

 

 (*) Abayaghita
Dharmacharini, especialista en meditación
abayaghita@yahoo.com.mx

 

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