Los excesos que marcaron a Edgar Allan Poe

El universo oscuro y sombrío que Poe construyó con sus cuentos, es considerado...

19/01/2016 12:09
AA

Un día como hoy pero de 1809, nació en la ciudad de Boston, uno de los más grandes escritores de terror de todos los tiempos, Edgar Allan Poe, quien con sus relatos, se colocó como un referente de la literatura universal. 

El universo oscuro y sombrío que Poe construyó con sus cuentos, era considerado un reflejo de la tragedia en su vida, comenzando por la muerte de sus padres a los tres años y seguida de la muerte por tuberculosis de su prima, con quien se casó cuando ella tenía 14 años, lo que posteriormente lo llevó a refugiarse en el alcohol y las drogas.
 
De acuerdo con uno de sus principales biógrafos, Joseph W. Krutch, Poe sufría de impotencia, de ahí que se casara con Virginia, cuando él tenía 26, para evitar tener relaciones maritales normales. 
 
Fue tal la manera como Pe sufrió la enfermedad de su mujer (“Mi propia enfermedad”, decía), que, en una ocasión, su amigo Chauncey Burr aseguró haberlo visto a media noche, sentado en el panteón junto a la tumba de su esposa.
 
El escritor era aficionado al ajenjo y a fumar grandes cantidades de opio, además de tabaco y, según coinciden los analistas modernos, sufría de un trastorno bipolar maniaco-depresivo, de ahí, dicen, su estilo literario a veces sutil a veces desordenadamente horroroso y grotesco.
 
Cuando Poe murió a los 40 años, surgieron muchas interrogantes debido a que la autopsia no pudo revelar si la causa exacta del deceso fue cólera, sobredosis de drogas, fallo cardíaco, rabia, suicidio, tuberculosis u otras causas, aunque los documentos oficiales indicaron que se trató de “congestión cerebral”, que era la manera como se ocultaba, por temor al escarnio popular, el alcoholismo. 
 
El 3 de octubre de 1849, cuatro días antes de su muerte, Poe fue encontrado deambulando por las calles Baltimore en estado delirante sin la menor idea de lo que había estado viviendo en esos días.
 
En torno a su muerte, muchas leyendas surgieron como la que podría ser la más absurda, la cual reza que fue embriagado por los agentes electorales que secuestraban gente para obligarla a votar varias veces por el mismo candidato, hasta delírium tremens, ataque cardíaco, epilepsia, sífilis, meningitis y el cólera.
 
“Que Dios se apiade de mi alma”, fueron las últimas palabras del escritor.
 
 

Tags

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: