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La diabetes es una tragedia o una oportunidad

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La diabetes es una tragedia o una oportunidad

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“En cualquier enfermedad crónica, como la diabetes, son tres los escenarios que regularmente se presentan: el padecimiento, que es  lo que se ve en las radiografías o en el examen de sangre, lo que no dice nada de la persona;  la enfermedad, que es la sintomatología; y en tercer lugar está el predicamento, que es la situación personal, emocional y social de una persona enferma. 
 
“Así, hay médicos que se dedican a tratar padecimientos, otros que atienden enfermedades, y los menos los que realmente se ocupan de manera integral de los enfermos,  considerando su entorno y su situación personal”.  Así lo consideró el doctor Joel  Rodríguez Saldaña, médico internista, representante en México del Centro Internacional de Diabetes, y director del Centro Multidisciplinario de Diabetes, esto durante su participación en la mesa especial de SUMEDICO Radio, que se transmitió en el espacio de cada semana en MVS. 
 
Y es que, en opinión del especialista, los médicos requieren de mayor especialización en el trato a los pacientes, más allá del diagnóstico y, por otro lado, es importante empoderar a los pacientes, para que tengan un mejor control sobre su enfermedad y sobre la información que se les proporciona.
“Las principales reacciones ante este tipo de diagnósticos puede ser, el verlo como una “desgracia”, ante la que no se puede hacer nada, o el de verlo como una oportunidad, y aquí el paciente decide.
 
Hay personas que se derrumban ante el diagnóstico, por lo que es muy importante intentar activarlo en dirección positiva, pero si el médico considera que la persona que no hace lo que se le “ordena” o es tonta o  analfabeta, está casi asegurado el fracaso en el tratamiento de la enfermedad”. 
Según explica el doctor Rodríguez Saldaña, ante la enfermedad, es normal pasar por una gama de sentimiento  de tristeza, del coraje, y de depresión, de hecho el vínculo entre diabetes, depresión y abandono de tratamiento es muy claro. 
 
En tanto, el doctor Miguel Ángel Gómez Sámano, médico internista y jefe de residentes del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición, Salvador Zubirán, estuvo de acuerdo en que los especialistas no deben ser fríos ante el diagnóstico, sobre todo porque es importante explicarle a los pacientes la importancia de modificar sus estilos de vida, incluyendo en sus rutinas ejercicio y una alimentación más sana.
 
“Junto con el empoderamiento de los pacientes está la educación, hay que educar a los pacientes en prevención, considerando que estamos hablando de una enfermedad que no da síntomas ni molestias, que de hecho pueden pasar hasta 10 años, antes de que los afectados vayan al médico,  lo que hace que los diagnósticos tempranos sean muy pocos  y los tratamientos de la enfermedad mucho más caros.  
 
“La educación es fundamental, también entre los niños, a quienes debe explicárseles lo que es la diabetes, las  complicaciones que trae; y los adultos deben estar concientes de que es la primera causa de muerte en el país, y sus complicaciones la primera causa de hospitalización, de amputaciones, de que el riñón no funcione y se necesite diálisis, por ejemplo”.
Tratamientos
 
El que 70% de mexicanos sufra de sobrepeso  u obesidad, hace que el riesgo de padecer diabetes se incremente, esto aunado a la falta de síntomas de la enfermedad,  y a que se tengan antecedentes familiares, pues según los especialistas, hay personas que por tener familiares con diabetes tipo 2 tienen una agregación familiar, y no es raro que en la familia haya más de 10 personas con diabetes, y que quienes están con la enfermedad más avanzada ni siquiera estén diagnosticadas. 
 
Alimentación, piedra angular en Diabetes 
Sobre la alimentación, la nutrióloga Fabiola del Razo hizó hincapié en que el éxito lo hacen el fármaco, la actividad física y el plan de alimentación. “Antes el paciente necesita una valoración médica, nutricional y personalizada, todo de acuerdo a las características particulares:  Qué le gusta comer, qué debe de comer, a qué hora, y sobre todo no prohibir, pues la palabra dieta siempre causa un impacto negativo. 
 
Hay que explicarle al paciente que no es una dieta, no es un “mientras bajo de peso”, es un hábito, es un estilo de vida con el que se vive”.
 
Sobre qué comer, la especialista detalló que tanto para prevención, como para tratamiento, la dieta debe ser equilibrada, suficiente e inocua. Baja en carbohidratos, con restricción calórica, baja en grasas, en grasas saturadas, y con contenido moderado de proteínas,  y con alto contenido de fibra;  también la hidratación es muy importante.
 
“Hay que fijar horarios de comidas, tres comidas, dos colaciones, tratar de que haya los tres tipos de alimentos:  un cereal, una verdura o fruta, un alimento de origen animal, y también hay que hacer que los platos se vean bonitos, con color, con variedad”.
 
Evalur y fijar metas
Sobre el tema de nutrición, el doctor Joel Rodríguez dijo que esto también implica conocer a las personas, “porque los médicos piensan que todos los pacientes comen mal y el campo de la entrevista motivacional  ha demostrado que los pacientes saben que deben cambiar sus estilos de vida, ya sea de nutrición, ejercicio, bajar de peso, dejar de fumar o dejar de beber;  la gente lo sabe, no es tonta, sabe que le conviene comer de otra manera, el problema es que no lo logran. 
 
“Ante este panorama, lo mejor es poner a los pacientes metas  alcanzables, hay que adoptar otro rol, en lugar de empujar o jalar al paciente, hay que bailar con él , hay que conducirlo. Preguntarle a qué hora come, qué le gusta comer, si come entre comidas, qué tan cerca o lejos está de su centro de trabajo. Porque si uno descarta en el plan de nutrición lo que le gusta al paciente, ese plan no va a funcionar.
 
Entonces, hay que negociar, si a la persona le gusta el pan dulce, se pacta el tamaño del pan, o la porción de los tamales, porque si le decimos esto no se puede hacer, el plan se fue, se olvidó, a nadie le gusta seguir una dieta sólo con nabos y coliflor”.
 
Las campañas y su efectividad
En opinión del doctor Rodríguez, la preocupación en cuanto a medidas y campañas de prevención está más del lado de la parte médica que de la población, por lo que “hay que elevar la percepción de la sociedad sobre la importancia que tienen estos problemas de salud, mientras la gente no esté consciente de que esto es grave, que le puede costar la vida y el dinero que no tiene;  que los servicios para casos avanzados son insuficientes –el tratamiento con hemodiálisis cuesta con diferencia de menos de mil pesos,  1 millón 300 mil pesos, en hospitales públicos y privados- entonces nada se logrará.
 
“El primer punto es lograr despertar el interés de la gente, la tarea está con la población, hacerle entender que  si bien el nutriólogo o el médico es quien da guía y herramientas, quien decide es el paciente. 
 
El doctor Joel Rodríguez concluyó en que hay tres elementos fundamentales en el éxito del tratamiento de diabtes: La activación positiva, el autocuiddado, reflexionar sobre las consecuencias, porque nadie puede ni debe esperar un resultado distinto, haciendo lo mismo o actuando igual.  
 

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