Cuando la preocupación es una patología

La vida no puede girar en torno a un problema que eleva nuestros niveles de ansi...

10/04/2012 8:20
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A todos en algún momento nos invade la preocupación respecto a alguna situación, y es normal, pero lo que no es normal es que ese elemento mueva nuestra vida y nos olvidemos de otras cosas y actividades por centrarnos en ese punto que nos impide hasta dormir. 

La psicoterapeuta Aída Malfovón, dijo a SUMEDICO que la preocupación es un estado de ánimo donde la persona tiene un detonador que puede ser real o ficticio inmerso en una fantasía que le provoca ansiedad o estrés.

“Pero apegándonos al origen de la palabra descubrimos que es algo que hacemos antes (pre) de ocuparnos, y en lugar de preocuparnos lo que tenemos que hacer es ocuparnos y enfrentar lo que nos está poniendo mal en lugar de postergarlo porque no tenemos clara la situación”, dijo.

Y agregó que “muchas veces es difícil enfrentarlo porque ni siquiera sabemos si se trata de un problema real o de algo que nosotros mismos estamos fantaseando e ideando, cuando no tiene ninguna importancia verdadera”.

Para tratarlo, es que los terapeutas optan por dotar a los pacientes de terapias ocupacionales que consisten en iniciarse en un hobbie, deporte o cualquier actividad que le produzca bienestar.

Sin embargo, algunas veces este tipo de terapias no son suficientes, y esto ocurre cuando el paciente ha convertido su preocupación en una compulsión que empieza a elevar gravemente sus niveles de ansiedad, ocasionando que el problema no sea solo anímico, sino también fisiológico desencadenando en colitis, gastritis, gripes y otras enfermedades crónicas, e incluso infartos en su forma más grave.

“El cuerpo nos habla y tenemos que aprender a escucharlo, sino podemos acabar muy mal”, afirmó la especialista, e indicó que el caso de que la persona no responda a estímulos terapéuticos, entonces debe visitar al psiquíatra, que es el médico especialista en el comportamiento humano y con capacidad de medicar desde calmantes hasta otro tipo de tratamientos de acuerdo a las necesidades del paciente.

Difícilmente te das cuenta…

La especialista señaló que cuando una persona ha convertido su preocupación en una compulsión, difícilmente lo acepta, incluso aunque le digan sus amigos, familiares o compañeros, esta persona lo niega, y es ahí cuando se puede confirmar que el paciente se ha enganchado en una fantasía que lo angustia, es decir en un detonador que no es real.

Y esto se caracteriza por que:

  • El paciente deja su vida personal por centrarse en resolver un conflicto que en realidad no existe o tiene una solución sencilla que no quiere tomar
  • Hay insomnio
  • Presenta alopecia
  • No tiene hambre
  • Llega a comer compulsivamente
  • Desarrolla enfermedades crónicas sin causa aparente
  • Puede tener ideaciones suicidas

Es en estos momentos que la psicoterapeuta afirma que ya se trata de una enfermedad y no de una simple emoción que pasará en unos días.

Todo esto se ve agravado por el desempleo que hace que la gente se encuentre menos ocupada y por lo tanto se preocupe, por los asaltos, inseguridad y otro tipo de violencia como los secuestros o llamadas amenazantes falsas sobre secuestros, entre otros aspectos estresantes de la vida.

“Cuando nos pasa a nosotros, sólo con acudir al especialista lo podemos resolver sin las mayores pérdidas, pero cuando ya estamos casados o con hijos podemos causar divorcios que en realidad no deseábamos o tornarlo en agresiones contra los niños”, finalizó.

(*) Aída Malfavón
Psicoterapeuta Gestalt
malfavon_aida2011@hotmail.com 


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