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Teléfonos celulares cuidan el corazón

Corazón

Teléfonos celulares cuidan el corazón

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Los llamados Smartphones, o teléfonos inteligentes, que acaparan la atención de los usuarios, podrían dejar de ser sólo un medio de comunicación y entretenimiento para convertirse en un consultorio médico ambulante.

EPI, la empresa de telefonía celular, presentó en Barcelona, durante el Congreso Mundial de la Telefonía Móvil, su nuevo dispositivo inteligente, llamado EPI Life, el cual cuenta con un electrocardiógrafo integrado.

Basta con colocar los dedos en un área específica de la pantalla para que el aparato tome lectura y envíe los resultados a una central ubicada en Singapur.

El doctor Chow U-Jin, director médico de EPI (Ephone International), considera que se trata de “una revolución. Ha sido probado clínicamente (…) Se puede utilizar como un teléfono en todo el mundo y además enviar un ECG (electrocardiograma) y tener una respuesta (…) Si el resultado es normal, se recibe sólo un SMS. Si es grave, se hace una llamada, ´señor, hay una ambulancia en camino´. Tenemos tres hospitales en Singapur que recibirán la información sobre el estado de salud de la persona”.

Con un precio de aproximadamente 700 dólares, lo que cuesta un Smartphone de línea, del EPI se han vendido, desde noviembre de 2010, alrededor de 2 mil ejemplares. De cualquier forma, se espera pronto la salida de un aparato externo que podrá conectarse con un Smartphone a un precio de sólo 99 dólares.

Los creadores del dispositivo afirman que el mercado potencial del EPI Life son las personas con enfermedades cardiovasculares.

Esta es la continuación de los servicios de salud vía celular, llamados mHealth (Mobile Health), los cuales proveen información sobre prevención por medio de mensajes SMS y MMS a cualquier teléfono celular, aunque no corresponda a la serie Smartphones.

Al menos en Arabia Saudita y Kwait, la comunidad Health Company, mantiene cobertura en información preventiva respecto a enfermedades de transmisión sexual, diabetes, obesidad y salud infantil. (Con información de El Economista)
 

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