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Sheyla, la niña que recibió como regalo un corazón

Corazón

Sheyla, la niña que recibió como regalo un corazón

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Sheyla nació con una malformación congénita en su corazón. Presentaba fallas en la válvula mitral y le generó un mal desarrollo físico en su cuerpo desde temprana edad. A los 9 años fue sometida a una primera cirugía para sustituirle la válvula, pero su corazón ya estaba muy desgastado: su funcionamiento era de apenas un 7 por ciento y su única alternativa de vida era un trasplante de corazón. Ve aquí el video
 
“Me siento mucho mejor”, dice Sheyla, tímida pero optimista, quien a mediados del mes pasado, con 12 años de edad, fue sometida a un trasplante cardiaco en el Hospital General Siglo XXI del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste), procedimiento que por la complejidad de su caso fue el primero en realizarse en nuestro país.
 
Sus padres, Miriam Durán y José Bustos, dan gracias a Dios, pero están mucho más agradecidos con los doctores y con la mujer de 48 años, quien antes de fallecer en el Instituto Nacional de Neurología donó su corazón.
 
“Ella me decía ‘mamá, ¿cuánto vamos esperar?’ y yo le decía ‘si estamos aquí es propósito de Dios, Dios te va a tener tu corazoncito y hay que esperar’”, comenta la madre.
 
Cuando la familia Bustos Durán llegó de Ensenada, Baja California, Sheyla se encontraba en una situación crítica. Dos meses y medio antes del trasplante estaba en una clase funcional grado cuatro, la peor en su tipo. No podía valerse por sí mima, no podía caminar e incluso alimentarse le ocasionaba una fuerte fatiga.
 
En la unidad de terapia intensiva estuvo sometida a fuertes medicamentos intravenosos para mantenerse con vida por lo que fue inscrita en la lista de espera para trasplante cardiaco como “emergencia nacional”, hasta que llegó un corazón.
 
“Había ciertas circunstancias o situaciones que nos preocupaban un poco, sobre todo la discrepancia en la edad, el tamaño del donador con la receptora, pero veíamos que era quizá la única posibilidad que íbamos a tener. Estábamos muy preocupados porque veíamos como se deterioraba su salud”, narró Guillermo Díaz, jefe de Servicios de Cirugía Cardiovascular, quien fue el encargado de coordinar todo el procedimiento.
 
“En base a ello, tomamos la decisión de ponerle este corazón de un donador de mayor edad, mucho mayor peso y llevamos a cabo la cirugía de trasplante, y llevamos a cabo una técnica quirúrgica en la que logramos empatar el corazón más grande de lo que requería esta paciente. Y Este injerto, una vez que es implantado y que permitimos que pasara la sangre comenzó a latir inmediatamente”, explicó el cirujano.
 
La nueva vida de Sheyla
“No existen palabras exactas para describir el sentir. Sí nos cambia la vida. Haz de cuenta que vuelve a nacer nuestra niña”, comenta su padre, un profesor de educación física de Ensenada, quien siempre la ha llamado “Sheyla, Corazón de León”, “por lo guerrera que siempre ha sido, por luchona y por la manera en la que afrontó su problema”.
 
“Ahora le digo ‘Sheyla ¿cómo te voy a decir?, porque ya no es tu corazón’”, bromea. “Yo le digo ‘tú siempre has sido nuestro ángel y ahora hubo otro ángel que te dio su corazón, ahora eres doblemente ángel, y la persona que tuvo ese gran detalle, ese gran amor, porque no se puede decir otra cosa, más que es un hecho de amor’”, dice José.
 
“Aquí en México que no tenemos esa cultura de donación, que hayan accedido a que el corazón de esta mujer perteneciera a mi niña, no hay palabras de cómo agradecer, la única manera que podemos pagarles es darle una vida digna a ella, esforzándonos al máximo por ella, dando todo lo que somos, siendo buenos padres”.
 
El caso de Sheyla se suma al de decenas de personas que esperan un corazón, un promedio de 51 al año, según cifras de la Secretaría de Salud.
 
“Si de por sí la donación de órganos en adultos es compleja, por el duelo que se maneja, la familia que va a donar un órgano a veces no racionaliza y en el caso de niños es más difícil”, explica el médico Guillermo Díaz.
 
Desde 1989 se han realizado 394 trasplantes de corazón en nuestro país, tan sólo en 2013 se realizaron 44, y durante el primer trimestre de 2014 se realizaron sólo cuatro trasplantes cardiacos, de acuerdo con cifras del Centro Nacional de Trasplantes.
 
“Aquí nos falta trabajar este aspecto y aunque ya ha mejorado mucho, hace unos años el índice de donación era 10 veces menor. Es muy lamentable estar en una situación de duelo de esa manera, pero lo bueno de esa situación es que se puede ayudar a personas como Sheyla, que es un avance para la donación de órganos”, afirma el especialista.
 
“Me siento mejor ya no me sofoco, ya voy a poder hacer varias cosas que no podía hacer”, dice Sheyla, sonriente, quien está por ingresar a su primer año de secundaria y ahora quiere estudiar Medicina.

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