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¿Sabías que gesticulamos alrededor de mil veces al día?

De Mujeres

¿Sabías que gesticulamos alrededor de mil veces al día?

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Hace unos meses SUMEDICO constató que existe la falsa creencia entre las personas, sobre todo entre las mujeres, de que el botox es una sustancia que se inyecta para rellenar las marcas que la edad va dejando en el rostro de las personas.

Y para comprobar si esto es un mito o no, este portal consultó a la doctora Mariana Miliani, quien está certificada en la aplicación de botox, con la idea de que aclarara entonces las dudas más importantes que existen alrededor de este tema.

Antes de ahondar en asuntos de ética y precaución, la doctora afirmó que la aplicación del botox tradicional se realiza en la zona llamada antifaz en el rostro. Y aclara que lo único que realiza la sustancia que se inyecta, que es la proteína purificada de la toxina botulínica (botox) es suavizar la expresión de la persona.

Y es que cada persona gesticula alrededor de mil veces al día (tres por minuto) lo que, unido al paso de los años, genera la aparición de arrugas y surcos que envejecen el rostro, según han puesto de manifiesto los especialistas reunidos en el XXVI Congreso de la Sociedad Española de Medicina Estética que se celebra estos días en Barcelona.

Según han explicado los expertos, las arrugas faciales vienen provocadas por tres factores “clave”, destacando la pérdida de elasticidad que atrofia la dermis, deshidratándola y contribuyendo a la degeneración de la piel y la formación de arrugas.

Por otra parte, la fuerza de contracción muscular que rompe la elastina de la piel y deja la arruga marcada, mientras que proceso de flacidez procedente de la pérdida de volumen por pérdida de grasa o por pérdida de fuerza a nivel muscular, también contribuye al envejecimiento.

En el caso de las arrugas de expresión, se manifiestan en el tercio superior de la cara. Según cuenta el especialista en Cirugía y Medicina Estética, Moisés Amselem, la región frontal, el entrecejo, las patas de gallo y el código de barras (labio superior) son las zonas más propensas a la aparición de las arrugas de expresión. En cambio, las arrugas causadas por la flacidez o pérdida de elasticidad suelen aparecer en la mejilla y la zona periocular.

En cuanto a surcos profundos de la cara, el nasogeniano (la arruga que surge entre la nariz y la comisura de los labios) y el pliegue de marioneta (bajo el labio inferior, la comisura) son los más comunes.

“Los surcos  también están presentes en sujetos jóvenes y se acentúan con el paso del tiempo debido a una pérdida volumétrica a cargo del tejido adiposo superficial y profundo de la cara”, añade.

Por ello, las demandas de los pacientes y las respuestas de los cirujanos y médicos estéticos están cada vez más dirigidas a la obtención de un aspecto natural pues, según aseguran, el conocimiento de la anatomía facial “es esencial para la comprensión del equilibrio estático y dinámico de los músculos”.

Los avances

“Sólo el conocimiento profundo de la anatomía y la adecuada comprensión de la dinámica muscular y de los mecanismos musculares que regulan el proceso de envejecimiento facial permiten obtener un aspecto natural a medida, es decir, un resultado totalmente natural, equilibrado y personalizado en función de las características morfológicas de la cara del paciente”, apuntan los expertos.

   Estos avances en el mundo de la medicina estética han permitido a los expertos cosméticos desarrollar por un lado un nuevo relleno facial y, por otro, una toxina botulínica que aseguran la expresividad del rostro y mantienen su equilibrio. Estos dos revolucionarios productos estéticos expuestos en el Congreso de la SEME. (Con información de europapress)
 

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