CARGANDO

Escribe para buscar

Prueba IPN fármacos contra tricomoniasis

Sin categoría

Prueba IPN fármacos contra tricomoniasis

Compartir
Científicos mexicanos encontraron cuatro compuestos químicos que podrían ser efectivos como medicamento para combatir la enfermedad de transmisión sexual llamada Tricomoniasis. Esta infección es provocada por una bacteria que se ha vuelto resistente a los antibióticos con los que ha sido combatida en los últimos 50 años.
 
Científicos del Instituto Politécnico Nacional buscan un nuevo fármaco que ayude a controlar a la bacteria Trichomonas vaginalis, considerada como la causante de la principal infección de transmisión sexual, no viral, en todo el mundo. La enfermedad Tricomoniasis ha sido tratada durante medio siglo con medicamentos de la familia de los nitroimidazoles (como el metronidazol y el tinidazol), pero hay nuevas cepas de la bacteria que causa la infección y que son inmunes a la acción de esos fármacos.
 
Dentro del conjunto de enfermedades transmitidas por relaciones sexuales, existen dos grandes clasificaciones: las que se transmiten por virus (por ejemplo, Virus Papiloma Humano y Virus de Inmunodeficiencia Humana) y las que se transmiten por bacterias (como la clamidia, la gonorrea, la sífilis y la propia tricomoniasis). 
 
Para encontrar posibles alternativas para el tratamiento de la tricomoniasis, los científicos del IPN hicieron simulaciones por computadora con cerca de un millón de compuestos químicos con posible uso farmacéutico. Gracias a estas simulaciones llegaron a un grupo de 44 compuestos con posible uso para la atención de la enfermedad que buscan combatir. De ese grupo de 44 compuestos ya han probado, en laboratorio, a cuatro que han presentado resultados positivos en el control de la bacteria infecciosa. 
 
La investigación es dirigida por la investigacora Claudia Guadalupe Benítez Cardoza, de la Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía (ENMH), del IPN.  Ella señaló que la importancia de contar con nuevos esquemas terapéuticos, se debe a que a nivel mundial se estima que diariamente se infectan con Trichomonas vaginalis millón y medio de personas.
 
“Desafortunadamente el preservativo no es totalmente efectivo y 99 por ciento de los varones no presentan síntomas como el 50 por ciento de las mujeres, lo que provoca que la infección tenga una mayor diseminación”, alertó.
 
Indicó que con el apoyo de los investigadores del Laboratorio de Bioquímica de la ENMH, Carmen Portillo Téllez y María Eugenia Cruces Ángeles; de los  estudiantes de doctorado Elibeth Mirasol Meléndez y Priscila Estrella Hernández, y del estudiante de maestría Luis Alberto Caro Gómez, se llevó a cabo la caracterización estructural y bioquímica de la enzima triosa fosfato isomerasa (TIM), la cual es fundamental en la vida del parásito Trichomonas vaginalis.
 
Aclaró que esta enzima también está presente en el organismo humano, pero al estudiar su secuencia genética, describir la estructura y estabilidad térmica, observaron que la enzima del parásito posee dos genes y entre ellos también existen diferencias.
 
La investigadora de la ENMH señaló que como parte de su tesis de maestría, el alumno José Luis Vique Sánchez realizó simulaciones por computadora de la interacción molecular (docking) entre los posibles fármacos y la triosa fosfato isomerasa de Trichomonas vaginalis.
 
“Probamos un millón de fármacos e hicimos 100 millones de simulaciones y, con base en esa evaluación, elegimos los 44 fármacos que resultaron ser los más probables a tener una interacción con la enzima”, precisó Vique Sánchez.
 
El joven politécnico indicó que los cuatro compuestos con mayor potencial de inhibición se probaron mediante ensayos in vitro e identificaron que dos reducen la viabilidad de cultivos de Trichomonas vaginalis; es decir, que matan el parásito en un periodo de 48 horas y lejos de dañar el epitelio vaginal, protegen las células.
 
Al respecto, la investigadora politécnica Benítez Cardoza aclaró que aún faltan más estudios, porque es necesario probar los compuestos en distintas cepas, sobre todo en las que son resistentes a los nitroimidazoles, así como evaluar distintas concentraciones y realizar combinaciones de los fármacos con mayor actividad inhibitoria.
 
Indicó que en breve se iniciarán los trámites para patentar el uso de los compuestos para evaluar la actividad contra Trichomonas vaginalis in vitro; asimismo valorarán los mecanismos para establecer convenios para llevar el proyecto a la etapa clínica.
 
Comentó que la científica del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del IPN, Rossana Arroyo Verástegui, les proporciona los aislados del parásito y ha facilitado el apoyo necesario para la realización de cultivos.
 
Asimismo, Jaime Ortega López, adscrito al Cinvestav, colabora en la purificación de las proteínas; Luis Brieba de Castro, del Cinvestav, Unidad  Irapuato, realizó la clonación de las proteínas y caracterizó su estructura tridimensional, y Arturo Rojo Domínguez y Ponciano García, de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad Cuajimalpa, evaluaron mediante modelos computacionales la interacción entre posibles fármacos y proteínas.
 

La investigadora politécnica señaló que conforme avance el proyecto, esperan contar con la incorporación de más especialistas, pues la participación de expertos de alto nivel es lo que ha permitido tener avances significativos. El objetivo es tener, en un corto plazo, un nuevo fármaco que no genere efectos secundarios y sea altamente efectivo para tratar la tricomoniasis. 

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *