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Pesticidas peligrosos para embarazadas

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Pesticidas peligrosos para embarazadas

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El DDE, pesticida derivado del DDT, está presente en muchos lugares, incluyendo alimentos y polvo causa enormes daños a la salud humana cuando las personas lo comen o lo respiran, especialmente a los bebés de las mujeres embarazadas.

De acuerdo con un reciente estudio publicado en European Respiratory Journal, cuando una mujer gestante está en contacto con DDE y su cuerpo lo absorbe, existe una probabilidad muy alta de que su bebé presente neumonía y bronquitis.

En palabras de Martine Vrijheid, profesora asociada del Centro de Investigación de Epidemiología Ambiental de España “observamos que a mayor exposición a DDE, mayor riesgo de infecciones y sibilancias”.

Para comprobarlo, el equipo de Vrijheid tomó muestras de sangre a un grupo de embarazadas de España para determinar el nivel de exposición a tres sustancias contaminantes.

Cuando los bebés tenían un año de edad, se contactó de nueva cuenta a las madres, quienes respondieron si los niños tenían problemas o no de índole respiratorio o infecciones pulmonares.

Los datos arrojaron que el 35% de ellos, de un total de 1342, tuvieron una infección pulmonar el primer año de vida y el riesgo aumentaba a medida que lo hacían los niveles de DDE en la sangre materna.

Vrijheid concluyo que cuando los niveles de DDE eran indetectables o muy bajos  sólo el 30% de los niños habría tenido infecciones, por el contrario, en el caso del DDT se había comprobado que las personas que tenían grandes concentraciones de éste presentaban temblores, convulsiones, sudoración, cefaleas y vómitos, y por ello es que su uso fue suspendido en 1973.

Al  respecto, Barbara Cohn, directora de Estudios sobre la Salud y el Desarrollo Infantil del Instituto de Salud Pública de California, dijo que”la gente pensaba que era una sustancia milagrosa -recordó-. Nadie sabía realmente lo que estaba sucediendo”.

Y, para  2006, la Organización Mundial de la Salud aprobó el uso de una técnica modificada para aplicar el DDT y que consiste en rociar el pesticida dentro de un edificio para matar los mosquitos de Malaria que se posan sobre sus paredes y otras superficies.

“Una forma de reducir la exposición es disminuir el consumo de alimentos grasos y elevar el de verduras y frutas -señaló-. Esto no quiere decir que tengamos que dejar de comer carne, yogur o ciertos tipos de pescado, sino sólo que debemos tener una dieta equilibrada”, señaló Vrijheid. (Con información de Medline)

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