Cómo prepararse para las celebraciones decembrinas cuando se está de duelo

Las celebraciones de diciembre nos hacen entrar en un estado de mayor sensibilid...

01/12/2016 6:16
AA

Las fiestas decembrinas suelen despertar en la mayoría de las personas una mezcla de emociones y sensaciones, que van desde las más placenteras hasta las más penosas; son fechas que por lo general evocan y nos conectan con colores, aromas, imágenes y personas que traen al presente recuerdos de épocas pasadas; algunos, nos llenan de alegría; otros, de nostalgia o desazón. En general, podríamos decir que estas fiestas nos hacen entrar en un estado de mayor sensibilidad.

Aumenta tristeza en personas que viven un duelo

Las personas que se encuentran viviendo un duelo, cualquiera, pero sobre todo por el fallecimiento de un ser querido, presentan en ocasiones un aumento en sus sentimientos de tristeza, miedo, culpa o soledad a medida que se acercan fechas especiales como, en este caso, las celebraciones decembrinas, las fiestas navideñas y el final del año.

Además, casi como un decreto, se espera tácitamente que estas fechas estén enmarcadas por la alegría y la armonía; en este ambiente, el doliente puede sentirse aislado e incapaz de entrar en sintonía con los demás.

Es más común durante el primer año de la pérdida, pero puede suceder aun después de muchos años y esto en sí mismo no sugiere alguna patología, siempre que en general se esté funcionando adecuadamente tanto en el ámbito personal, como en el familiar, laboral y social.

En los días o semanas previas puede haber ansiedad, intranquilidad, problemas para dormir o conciliar el sueño, falta de apetito o irritabilidad. Entenderlo es importante porque  ayuda a verlo en perspectiva y a prepararse con anticipación, como cada quien lo considere mejor en su caso particular.      

Aquí, algunas sugerencias que podrían ayudarle:

  • Tenga presente que es normal sentirse irritable, triste, confundido o intranquilo cuando se acercan estas fechas. Saber que lo que nos sucede es normal lo hace más fácil de manejar.
  • Planee con tiempo lo que desea hacer en cada ocasión. Usted puede decidir qué tradiciones mantener y cuáles modificar. Habrá quienes deseen celebrar de la misma forma en que lo han hecho siempre, mientras que otros decidirán algo totalmente distinto. Una tercera vía, es hacer una combinación de viejas y nuevas tradiciones que confieran un nuevo sentido a estas celebraciones.
  • Prepare “salidas” para no sentirse presionado ante la probable lluvia de sugerencias o invitaciones que pueden no ser de su agrado. Muchos a su alrededor intentarán “aliviar” su dolor aconsejándole qué hacer y qué evitar. Seguramente todas ellas surgen de muy buenas intenciones y de la necesidad, hay que decirlo, que tenemos los seres humanos de “resolver” la vida de los demás, sin entender que cada uno hemos de encontrar nuestras propias respuestas.
  • Si lo desea y lo necesita, hable con alguien de cómo está viviendo estos momentos. En ocasiones, hablar con aquellos que consideramos saben escuchar puede ayudar a sentirnos mejor, por el simple hecho  que nuestras emociones son validadas y aceptadas y tal vez también porque  permite ver desde otra perspectiva aquello que nos aqueja o incómoda y, descubrir otras formas  de enfrentar o manejar la situación.
  • Acuérdese que cada persona vive y siente diferente durante un duelo. Así que no espere que el resto de la familia reaccione como usted. Hablarlo y respetar la forma en que cada uno decida vivir estos momentos, hará que la tensión sea menor y la comunicación fluya de manera abierta y asertiva.
  • Considere que su ser querido sigue formando parte de su historia. Pueden ser buenos momentos para celebrar y honrar al ser querido de la  forma      en  que  usted  decida,  de  acuerdo    a  sus  creencias, costumbres, deseos y necesidades.
  • Acepte que la vida no puede ser retratada en blanco y negro, sino en una amplia gama de tonalidades, donde la alegría y la nostalgia pueden coexistir.
  • Si piensa que requiere ayuda profesional, no dude en buscarla. Pedir ayuda profesional no significa que esté enfermo

 

*Gina Tarditi. Psicoterapeuta del Centro de Apoyo para la Atención Integral, del Instituto Nacional de Cancerología.

Coautora junto con la Dra. Mariana Navarro del libro CUIDADOS PALIATIVOS. Medicina que apuesta por la calidad de vida. Editorial Fontamara, 2016

@GTarditi


Tags

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: