México, pionero en el adiestramiento de perros guía

Estos animales son los ojos de las personas que lo necesitan, es importante toma...

25/01/2010 11:15
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Ariet ha estado con Silvia durante varios años, es su amiga, compañera, protectora, pero es mucho más que eso: es sus ojos. Ariet es una labrador que fue entrenada como perro guía para ciegos y ha ayudado a Silvia a llevar una vida plena. Siempre está atenta de los movimientos de su dueña y la protege de cualquier peligro en la calles. Incluso mientras están en casa, pese a permanecer sin su arnés especial  y poder descansar de sus tareas, le gusta quedarse junto a ella y estar al tanto de lo que hace. Esta perrita es el ejemplo de un guía que disfruta de su trabajo, acompañando  y cuidando a su ama durante sus actividades diarias.
 

La Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos I.A.P. es una institución encausada a ayudar a personas con discapacidad visual de escasos recursos,  esto a través de la donación de perros guía entrenados en el país.
La inquietud de fundar la primera escuela de perros guía en América Latina surgió de Silvia Lozada, actual directora del proyecto, quien hace 28 años compró un perro proveniente de Estados Unidos, que resultó incapaz de desplazarse por las complicadas calles de la ciudad de México. Fue entonces que decidió que los perros debían ser entrenados de tal manera que pudieran ofrecer independencia y movilidad eficiente a sus dueños en las condiciones reales de la ciudad, lo cual les permite adaptarse en cualquier otra parte del país.
 

El programa de entrenamiento está dividido en tres etapas:
1. Programa de adopción: cachorros (frecuentemente donados) son colocados con familias voluntarias, quienes se encargan de cuidarlos, educarlos, alimentarlos y socializarlos durante su primer año de vida, de tal manera que los perros se habitúen con las personas y formen un carácter apto para ser futuros guías.
2. Programa de entrenamiento especializado: Dura de entre 4 y 6 meses, en los cuales el perro aprende a evadir obstáculos, detectar escalones, cruzar avenidas, abordar transportes y entrar a lugares públicos. Así como la desobediencia inteligente que consiste en no seguir una orden del amo, cuando éste se encuentre en peligro.
3. Formación de binomios: Durante 28 días el beneficiario es capacitado en el manejo de su perro guía. Recibe instrucciones dentro y fuera de las instalaciones de la escuela.
Acerca del binomio:
• Es importante que el perro se adapte al modo de caminar, al peso, estilo de vida y demás características de su nuevo amo.
• Durante sus primeros días de preparación, la persona con discapacidad visual hace ejercicios imaginando al perro en situaciones reales.
• Durante todo el proceso, tanto de aprendizaje como de formación del binomio, los entrenadores se encuentran presentes y se lleva un registro detallado de los avances.
• Los perros aprenden a caminar de lado izquierdo de su amo y de manera recta.
• Se estimula al animal  a través de premios cada vez que supera un obstáculo.
• La formación del binomio ayuda a las personas ciegas a vencer su miedo de salir a la calle y convivir con la sociedad.

Sobre los perros:
El entrenador Joaquín Cruz, explica  en entrevista para sumedico que un perro guía debe  tener un tamaño aproximado de 55 cm, alto  grado de vivacidad cerebral y ser amables con las personas y otros animales. Por ello, las razas más óptimas son  el labrador retriever y el golden retriever, ya que además de contar con un carácter dócil, fácilmente adiestrables, normalmente no son cobardes ni tímidos, demuestran gran seguridad ante circunstancias extrañas e imprevisibles y suficiente agilidad mental como para ubicarse en el momento preciso.
Los animales son  evaluados integralmente a través de un examen médico, para verificar su estado emocional, fisiológico, ortopédico, de nutrición, etc.
Deben contar con temperamento adecuado que les permita superar las pruebas y adaptarse. Si el perro se muestra apático, agresivo o presenta problemas físicos (como displacia de cadera) son dados de baja. Según sus estadísticas de cada diez perros que ingresan, únicamente cinco se gradúan.
La vida laboral de un perro guía oscila entre los seis y ochos años, después de este tiempo son jubilados.
Al ser dados de baja se busca colocarlos con una familia de forma permanente, la cual debe demostrar que cuenta con las condiciones monetarias, de tiempo y afectivas para mantenerlo. Existe una cuota de recuperación, debido a que el perro cuenta con entrenamiento básico, esterilización, vacunas, etcétera.

Requisitos para obtener un perro:
Las personas interesadas en tener un perro guía deben contar una edad entre los 18 y 55 años y ser productivos, ya sea trabajando, estudiando o buscando su superación personal y profesional. Además de ser necesario que demuestren realizar actividades fuera de casa.

Es importante que tomen cursos de orientación y movilidad para aprender a utilizar el bastón, así como uno de actividades de la vida diaria (lavar, cocinar, planchar). Esto porque deben pasar 28 días aproximadamente internados dentro de la escuela para ser capacitados en el manejo y cuidado del perro, y deben hacerse responsables de sí mismos durante su estadía.
 

Se deben considerar los pros y contras de contar con un perro guía, dado que se trata de un ser vivo que necesita de atenciones y afecto. En muchas ocasiones es preferible que la persona invidente utilice un bastón para trasladarse.
Todos los aspirantes a deben someterse a un estudio socioeconómico para comprobar que cuenta con los recursos necesarios para mantener al perro.
Es importante que se sometan a un estudio médico para asegurar que su estado de salud es óptimo.
Finalmente, la persona debe ser 100 por ciento ciega o de baja visión.

Los recursos
La escuela ofrece servicios de pensión canina, entrenamiento de obediencia básica  y hospital veterinario (consultas, hospitalización, vacunas, cirugía, rayos X, análisis clínicos, estética canina y venta de alimento) con el objetivo de obtener recursos que ayuden a financiar su labor.
Con la finalidad de hacer la vida de las personas invidentes más productiva han diseñado también cursos de lecto-escritura en sistema braille y capacitación en computación con un programa parlante. Además imparten talleres de bastón blanco para enseñarlos a orientarse y moverse, y cursos donde aprenden estrategias para realizar actividades cotidianas de manera autónoma.
 

¿Cómo ayudar?
Hay distintas maneras de ayudar a la Institución:
• A través de donativos deducibles de impuestos a la cuenta bancaria No. 92000088419 de Santander, a nombre de Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos I.A.P., o por transferencia electrónica Cuenta: 014180920000884199.
• Adoptando temporalmente a un cachorro.
• Utilizando sus distintos servicios para  mascota.

Para tomar en cuenta:

El Art. 58 de La Ley Federal del Consumidor y el 20 de la Ley de Personas con Discapacidad para el Distrito Federal establecen que ningún proveedor de bienes o servicios puede negar el acceso a personas ciegas acompañadas de perros guía, pues si lo hace se hará acreedor a una multa y si reincide, a la clausura del establecimiento.
Los perros guía son los ojos de las personas que lo necesitan, y es importante tomar en cuenta que no son mascotas sino animales de trabajo.

Los expertos aconsejan no acariciarlos ni ofrecerles comida, ya que al distraerlos se puede hacer que cometan un error que podría traer graves consecuencias.
Desde cachorros han recibido un entrenamiento, por lo que su comportamiento no es agresivo ni juguetón, no son agresivos y son muy precavidos, por los que pueden tener acceso a cualquier lugar público, incluyendo escuelas, oficinas, restaurantes, hoteles, tiendas, centros comerciales, museos, cines, teatros, aviones, autobuses, taxis, microbuses, trenes, barcos, metro, etc.
 

La directora Silvia Lozada invita a toda la sociedad a conocer la escuela y a sumarse a las distintas actividades,  como el concierto del próximo 7 marzo en la Escuela de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México a beneficio de la institución. Así como a crear conciencia de lo importante que es un perro guía para su amo y lo difícil que es ser una persona invidente en una ciudad tan complicada como el Distrito Federal, por ello nunca está de más ofrecerles ayuda, siempre y cuando no se interrumpan las tareas de perro.
Contacto: Av. Canal Nacional N°1075, Col. Villa Quietud, C.P. 04960, Coyoacán, México D.F. Teléfonos 01(55) 5673-1587 y (55) 5673-6464
 


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