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La adicción empieza al fumar el primer cigarro

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La adicción empieza al fumar el primer cigarro

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“Inicié a los 11 años a fumar, entonces nadie te hablaba de los daños que te provoca el cigarro”, sin embargo hoy es difícil dejarlo pues, “con la cabeza  sabes que tienes que dejarlo, pero con el corazón se dice: ¡me vale gorro, yo lo quiero!”, eso es una adicción, comentó a SUMEDICO Radio la actriz  Raquel Pantowsky, ex fumadora.

Al respecto el doctor Jesús Felipe González Roldán, especialista en salud pública y presidente de la Red México Sin Tabaco, apuntó que por ser una adicción, resulta falso que haya un “moderado” consumo del tabaco o que quienes fuman puedan dejarlo por “voluntad propia”, pues desde el primer humo del cigarro que una persona absorbe se comienzan a formar receptores específicos en el sistema nervioso central que generan la adicción. Escucha la entrevista parte 1 y parte 2

Es por lo anterior, enfatizó, que el mensaje debe ser el de “no fumar”, con lo cual se pueden combatir los factores sociales que fomentan la adicción al tabaco, de los cuales se destacan:

  • Permisibilidad en casa, en especial por parte de los padres de familia, así como en las escuelas y centros de trabajo.
  • Bombardeo publicitario en términos de estereotipos, así como de la formación de falsos vínculos con  las relaciones amorosas, tomar café, y el manejo de situaciones de estrés, creatividad,  actividad laboral, etcétera.
  • Poca exigencia del no fumador para pedirle a un fumador que no lo haga delante de él, a fin de no se convierta en un fumador pasivo.

En cuanto a los adolescentes, existen causas adicionales por la caen en la adicción al tabaco:

  • Por imitar a papás o amigos
  • Para sentirse más grande
  • En el afán de resaltar masculinidad o feminidad
  • A fin de lograr una  pertenencia a un grupo

Edad temprana,  feminización y fumadores pasivos

En México existe una gran preocupación porque ahora se fuma en edades  más tempranas, aunándose a esto que cada vez son más las mujeres que fuman, lo cual habla de la feminización de la epidemia del tabaquismo, puntualizó el doctor Jesús Felipe González Roldán.

“Ahora ya se fuma entre los 12 y 13 años de edad, estamos hablando de chavos de sexto año de primaria o primero de secundaria (…) pero además ya las niñas fuman igual y hasta más que los jóvenes al grado que en ciudades como las de Juárez, Guadalajara y Cuernavaca, se registra un incremento alarmante al tabaquismo en población de mujeres”.

La preocupación radica, subrayó el experto, en que todos estos jóvenes y mujeres están altamente expuestos a contraer, también en edades muy tempanas, graves enfermedades como cáncer de pulmón, obstrucción respiratoria, enfisema, asma, entre otras.

Pero la de mayor preocupación son las cardiovasculares, pues cada una de las muertes por infartos o derrames cerebrales están relacionados al tabaco.

El especialista refirió que cada día fallecen 165 personas por padecimientos relacionados con el tabaco, entre los cuales cuentan aquellos que no fuman pero que se encuentran expuestos al humo que exhalan otras personas, como son los padres, hermanos, amigos, compañeros de trabajo y otros.

A estos se les conoce como fumadores pasivos y estos tienen una gran desventaja, pues no forman mecanismos de compensación como lo hace el organismo de los fumadores, por lo que es precisamente en quienes no son adictos al tabaco en los que es mucho mayor el riesgo de infarto, en especial cuando están expuestos durante periodos prolongados o altas concentraciones de humo, como sucede durante las fiestas.

Tratamientos efectivos

El doctor González Roldán indicó que por la alta adicción que genera el tabaco, es difícil de dejarlo, sin embargo existen tratamientos efectivos.

  • Sustitución de la nicotina del tabaco, con parches o chicles.
  • Medicamentos con la sustancia verebiclina, el cual bloquea los receptores de nicotina hasta que estos se eliminan, en un lapso de dos a tres semanas.

El experto aclaró que no sólo basta con fármacos, sino que se requiere de un tratamiento integral donde se conjuguen una sana alimentación, ejercicio físico, así como un respaldo psicológico.

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