CARGANDO

Escribe para buscar

¿Qué es el hambre emocional y qué puede causar?

Comida Sana Vida Sana

¿Qué es el hambre emocional y qué puede causar?

Compartir

En las vacaciones es común que comamos más de lo normal porque sentimos mayor hambre, pero ¿esta sensación es realmente un indicativo de que a nuestro organismo le falta comida?

La psico-nutricionista de tuMédico.es, Andrea Arroyo, explica que esto es una falsa sensación de apetito conocida como “hambre emocional”, la cual es comer sin tener ganas y que se relaciona con el estado de ánimo.

“Puede hacer que sintamos emociones que se ligan a nuestro habito alimentario. A través de estas costumbres, podemos ser capaces de canalizar las emociones, ya sea aburrimiento, alegría o tristeza”, explica.

¿Por qué surge el hambre emocional?

La especialista indica que algunos de los factores involucrados en este tipo de apetito son:

  • Estrés
  • Irritación
  • Conflictos internos
  • Dificultades laborales o sociales
  • Depresión

“Hay motivos de origen psicológico que nos conducen a esto, normalmente cuando estamos más ansiosos, vivimos algo que no nos gusta, cuando estamos tristes o cuando nos sentimos solos, porque el miedo a estar solos no lo toleramos bien y buscamos un mecanismo de huida o de compensación”, menciona.

Añade que cuando estamos en estas situaciones, nuestro cuerpo pide bienestar y satisfacción, por lo que el deseo de consumir alimentos con grasas saturadas y azúcares simples se incrementa.

¿Qué puede ocasionar?

Los alimentos chatarra son los que más comemos cuando experimentamos una situación de estrés o conflicto, por lo que surgen múltiples consecuencias.

El primer efecto negativo es el aumento de peso que posteriormente puede provocar alteraciones metabólicas y hormonales como diabetes, aumento del colesterol, hipertensión, problemas reproductores o exceso de ácido graso.

De igual manera, el equilibrio psíquico puede afectarse porque se origina un sentimiento de culpabilidad, frustración, tristeza y baja autoestima.

Comer de esta manera también puede desencadenar episodios de atracones que deriven en una bulimia nerviosa.

Por ello, la especialista indica que para prevenir el hambre emocional, hay que sustituir los alimentos por actividades que den placer como leer, pasear, salir al parque o llamar a un ser querido.

“Cualquier pensamiento que sirva para distraer o detener el hambre por aburrimiento”, subraya.

(Con información de Infosalus)

Tags:

También podría gustarte

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *