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Hígado: El órgano noble de las multitareas

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Hígado: El órgano noble de las multitareas

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El hígado es el órgano más grande dentro del cuerpo humano, con alrededor de 12 a 15 centímetros de largo y entre 15 a 20 centímetros de ancho; además de que cuenta con una apariencia similar a la de un balón de fútbol americano, y se ve poco apetitosa como el platillo ‘hígado encebollado’; sin embargo, es uno de los órganos de los que no se puede prescindir.

Ya que ayuda a la transformación de los alimentos en energía y produce la bilis, que es un líquido amarillo verdoso que coopera en la digestión; además de que es el órgano que elimina las toxinas y desechos del cuerpo de la sangre, Indicó la gastroenteróloga (*) María Sarai González Huezo.

Asimismo, sirve como bodega de almacenamiento de energía de reserva del “glucógeno”, que es el nombre que recibe el tipo de glucosa (azúcar) que se almacena en el hígado. Pues cuando el cuerpo necesita un rápido refuerzo de energía, el hígado descompone el glucógeno y libera glucosa en el flujo sanguíneo, explicó la especialista.

González dijo que el hígado también almacena la grasa de los alimentos ingeridos y ensambla
lipoproteínas, las cuales transportan el colesterol y otros lípidos necesarios a las células del cuerpo, ya que el colesterol sirve para fabricar sales biliares, que son componentes fundamentales de la bilis.

Y comentó que el hígado es un órgano noble porque en condiciones aptas se puede regenerar. Sin embargo, señaló también que “tampoco es infalible, pues sino está con buena salud, es imposible que se regenere”.

¿Cómo cuidar a mi hígado?
En breves palabras González respondió que para cuidar el hígado basta con “llevar una vida saludable”, la cual indicó que debe estar basada en una dieta equilibrada, en el cuidado del peso y en evitar hábitos que perjudican al órgano, como lo son tomar alcohol y fármacos no recetados en exceso.

Pues comentó la gastroenteróloga que el uso de medicina naturista como tés o píldoras, pueden intoxicar al organismo. Un ejemplo que cito es que no se debe fiar la gente porque están hechos a base de “elementos naturales”, pues el veneno de serpiente es natural, y en él se basan los anticoagulantes, medicamentos que no son recetados para todos por sus peligrosos efectos adversos.

En este sentido citó que el hígado puede llegar a dañarse por diversos factores, y enumeró las principales enfermedades del hígado, y algunas generalidades sobre ellas, que son:

  • Cirrosis: Es la cicatrización irreversible del hígado, resultado de una enfermedad crónica del órgano, que entorpece su funcionamiento normal, y que puede llevar a muchas complicaciones.
  • Hepatitis: Existen de varios tipos, entre las menos peligrosas esta la del tipo A, ya que las defensas del organismo la eliminan; pero en contraposición, la del tipo C es la más peligrosa ya que es asintomática y puede ser mortal.
  • El cáncer de hígado: Se le considera como una complicación de la cirrosis, ya que aparece más del 90% de forma secundaria en un hígado con cirrosis, así que el principal factor para prevenir el cáncer hepático es tratar a tiempo la cirrosis.
  • El hígado graso no alcohólico: Éste aparece en la gente que sube de peso y acumula grasa en la parte del tronco, pues se acumula la grasa también dentro de los órganos, y uno de los órganos que se llena de grasa es el hígado. En algunas personas la presencia de grasa ocasiona cierta irritación de las células hepáticas, y se causa la inflamación hepática, la cual con el transcurso de los años puede evolucionar a fibrosis o cirrosis, aunque no en toda la gente, por lo que debe cuidar su peso.
  • Enfermedades hereditarias: Entre estas se encuentra la hermacromatosis (que es por la deficiencia de una sustancia que permiten que se acumulen el hierro en el órgano) y la enfermedad de Wilson (que es la deficiencia de la célula plasmina, lo que genera un exceso de cobre que afecta al hígado y al sistema nervioso)

En conclusión González dijo que aunque el hígado siempre busca la manera de seguir funcionado, e incluso se puede regenerar asimismo, se debe cuidar porque al enfermarse baja su funcionalidad, además de que “provee de energía, desintoxica el torrente sanguíneo y ayuda a la digestión”, lo cual lo hace imprescindible en el organismo.

(*) Dra. María Saraí González Huezo
Gastroenteróloga
Centro Médico ISSEMYM. 

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