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“Diablito”, el nuevo juego que deja heridas

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“Diablito”, el nuevo juego que deja heridas

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Es un juego infantil, pero deja heridas. Es una de las nuevas preocupaciones en algunas escuelas primarias de la ciudad de México y se le conoce como “diablito” o “diablitos”. Inicia cuando un niño o niña le pide a otro compañero adivinar un nombre de persona que está pensando, el cual tiene que empezar con determinada letra.

El daño físico ocurre porque el niño o niña que tiene que adivinar el nombre debe estirar su mano y prestarle el dorso de su mano al compañero que le propuso el reto, es decir la adivinanza.

El niño que propuso la adivinanza empieza a frotar rápidamente el dorso de la mano del adivinador con una goma de borrar y mientras más tarda su compañero o compañera en adivinar el nombre, más irritación, dolor e incluso quemaduras recibe quien está intentando responder el nombre que su compañero tiene en mente. El juego ha provocado que algunos niños tengan destrucción en la piel de la mano y llagas que pueden infectarse.

“Comenzamos a detectar este problema a fines del año pasado, principalmente entre los niños de sexto año de primaria. Varios de ellos traían estas llagas en el dorso de la mano y cuando les preguntamos, para investigar dónde y cómo se habían quemado, nos dijeron que era parte de este juego: el diablito”, explicó a SUMEDICO la directora de una primaria pública localizada en la delegación Cuauhtémoc, del Distrito Federal.

En algunas colonias más conflictivas de la Ciudad de México, como la Doctores y la Buenos Aires es donde se han reportado algunos de estos primeros casos, pero los profesores no dudan que se podrían estar repitiendo en otras zonas de la República puesto que parece ser un juego que inició en las calles.

Las heridas en las manos de los niños llegan a ser del tamaño de una moneda de un peso y son el resultado de la fricción con fuerza, usando la goma. En muchos de los casos, los niños quemados tienen las dos manos afectadas.

“No sabemos si se puede considerar como un tipo de bullying pero los niños nos han dicho que empieza como una especie de reto para demostrar que se tiene cierto grado de valor o que se puede adivinar lo que el otro está pensando. Esto se vuelve más grave porque, si el niño que está infringiendo el dolor no quiere decir la respuesta, pues sólo él sabe lo que está pensando”, indicó la directora consultada, quien indicó que el caso ya se expuso en las reuniones escolares de zona y que se está analizando.

De la calle a la escuela

Uno de los niños que tiene este tipo de llagas, quien cursa el sexto año de primaria, también en la delegación Cuauhtémoc de la Ciudad de México, indicó que ese es un juego que no empezó en la primaria sino con amigos de la calle y vecinos.

“Si te quema si ya jugaste mucho, pero a mí me dijeron que si me pongo tierra encima se me cicatriza más rápido”, indicó el menor, sin tener conciencia de la posible infección que le provocaría cubrirse con tierra una herida abierta.

En la escuela de referencia se llegaron a presentar cinco casos de niños con heridas visibles por jugar “diablitos”. La mayoría era de sexto de primaria y uno de ellos de quinto de primaria.

“Lo que nosotros hemos hecho para abordar el problema es hablar con los niños y decirles que tienen que aprender a querer y cuidar su cuerpo porque nos parece que, detrás de este problema del juego lo que estamos viendo es una baja autoestima de los niños y un deseo de ser reconocidos por su valor o su fuerza para soportar el dolor”, indica la profesora que respondió la consulta de SUMEDICO.

“Esto es producto de una serie de conflictos sociales que ocurren afuera, en el entorno cercano de la escuela, pero nosotros lo estamos dando a conocer a los padres para que estén alerta y eviten que sus hijos sean dañados, pero sobre todo para que se den cuenta de que un problema más profundo de baja autoestima o de coerción de otros compañeros pudiera estar afectando a sus niños sin que se hayan dado cuenta”, concluyó. 

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