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Comida mexicana no contribuya a la obesidad

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Comida mexicana no contribuya a la obesidad

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Es falso que la comida mexicana por sí misma contribuya a la obesidad de la población, por el contrario, su gran variedad la hace rica y diversa en sus nutrientes y es por ello que en noviembre pasado fue declarada por la Unesco como patrimonio inmaterial de la humanidad; el grave problema de los mexicanos es que comemos en excesos y nos agrada demasiado la grasa.

Así lo afirmó Mariana Juárez Platas*, integrante de la Asociación Mexicana de Nutriología: “La comida mexicana es muy variada y rica, contiene muchas frutas, verduras, cereales, realmente lo que engorda es obviamente las cantidades excesivas y el desequilibrio que hacemos al no consumir la misma cantidad de proteína, cereales, verduras y frutas”.

En entrevista con SUMEDICO, la especialista apuntó que esta falta de equilibrio en las comidas, comienza desde la forma en que se preparan los alimentos.

“Estamos muy acostumbrados a freír casi toda la comida, ahí es donde tenemos todo el consumo de la masa, entonces no es que, por ejemplo, la tortilla engorde, o los sopes, sino que todo lo preparamos frito”.

“Si se evitara la grasa en los sopes y se pusieran al comal sin aceite; o bien sólo se les pusiera una cantidad mínima y no se les pusiera a nadar en este para que se frían,  se disminuiría considerablemente el colesterol, por ejemplo”, puntualizó al tiempo de afirmar que este platillo y otros similares, como  las quesadillas, tlacoyos, tostadas, representan una alimentación completa.

Explicó:  “Lo principal en que nos tenemos que fijar para tener una alimentación saludable y equilibrada, es que siempre se incluya un alimento del grupo de cereales, como el maíz que es base en la comida mexicana; algo del grupo de origen animal, que puede ser el pollo, queso, carne; y del grupo de frutas y verdura, o sea toda la lechuga, rabanitos, las salsas que les agregamos a los sopes, taquitos, tostadas, entonces digamos que teniendo este tipo de combinación  ya tenemos una comida equilibrada, ya no necesitamos complementar mis dos sopes con un bistec o pollo u otro platillo, ya en sí el taco, sope o tlacoyo ya lleva proteínas”.

Lo mismo pasa con otros platillos, abundó, “un buen plato de pozole representa una comida nutritiva,  tenemos el granito de maíz, que es el cereal; el pollo o la carne que es la parte de la proteína, igual la verdura que se le agrega, como el rábano, cebolla y demás; el problema es que te lo tomas con refresco en lugar de con agua de fruta; o le agregas un par de tostadas fritas con chicharrón, pata, carne, pollo, a las cuales les pones además como medio de kilo de crema,  y esto es lo que hace que se rompa el equilibrio. Todo es cuestión de porciones y combinaciones”, insistió.

No hay por qué satanizar al cerdo y los frijoles

La nutrióloga Mariana Juárez Platas aseguró que no hay motivo para rechazar alimentos típicos mexicanos, como la carne de cerdo o los frijoles, pues estos pueden incluso aportar más proteínas que la carne de res.

Al continuar la charla con SUMEDICO, expuso: “El cerdo como alimento está satanizado cuando, dependiendo del corte,  suele ser muy nutritiva y con muy poca aportación de grasas; por ejemplo un lomo tiene mucha menos grasa que la carne de res o que un mulso de pollo, por ejemplo”.

Lo que engorda del cerdo, abundó, “son los pellejitos, la piel, toda la parte blanca, pero si le quitamos eso y nos comemos la maciza, ya sea en quesadillas o pozole, pues no hay mayor problema”.

Refirió que el mito de que es mala comenzó por el parásito del cisticercos a causa de una insalubre cría de los cerdos en rastros, “pero toda la carne que tenga el sello TIF (Tipo de Inspección Federal), garantiza que el animal se crío y su carne se procesó bajo estrictas normas sanitarias”.

En cuanto a las leguminosas, en particular los frijoles, la experta en nutrición afirmó que son tan ricos en nutrientes que podrían incluso sustituir a la carne de res. Para eliminar las posibles molestias que pueda representar su ingesta, como pesadez o gases estomacales, sólo se debe de tener cuidado en su preparación.

“Todas las leguminosas tienen dos enzimas, que si no se hace una cocción adecuada, genera gases en el estómago, por eso es importante lavarlas y remojarlas,  eliminar el agua donde se remojaron y ponerse a cocer en agua limpia,  así se eliminan las enzimas, así como al cocinarlas con una verdura, en el caso de los frijoles con epazote, o de las habas con nopales y así  se disminuye este problema”.

Al referirse a la comida típica, como la yucateca o la oaxaqueña, la experta indicó que la población acostumbrada a consumirla debe hacerlo con medida y equilibrio, pero si se trata de personas que no la tienen en su dienta diaria, pues se tiene que ser aún más medida, “no se trata de ir de vacaciones y comerse todo,  es ir probando en pocas cantidades y no todos los platillos juntos”, concluyó.

 

*La Dra. Mariana Juárez es Licenciada en Dietética y Nutrición, egresada de la Escuela de Dietética y Nutrición del ISSSTE, especializada en Nutrición del Deporte por la Universidad Intercontinental. Tiene gran experiencia en control de peso de manera natural, orientación alimentaria, asesoría a deportistas, tratamientos de enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, cáncer, enfermedades gastrointestinales y hepáticas, trastornos de la alimentación y nutrición infantil, nutrición en el embarazo y lactancia.

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