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Agrandar glúteos puede ser muy peligroso

De Mujeres

Agrandar glúteos puede ser muy peligroso

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Uno de los grandes escándalos médicos recientes en México fue el caso de la cantante Alejandra Guzmán, quien estuvo en grave riesgo tras ser sometida a un dudoso procedimiento quirúrgico para agrandar sus glúteos, lo cual derivó que en el Congreso se discutiera una norma más estricta para el control de tratamientos estéticos.

Lamentablemente la idea de poseer trasero presuntamente “más atractivo” es una fijación en muchas mujeres en el mundo, como el caso de Claudia Aderotimi, una joven estudiante que falleció tras viajar de Londres a Filadelfia para someterse a inyecciones de silicona.

Su sufrimiento fue severo, pues enfrentó dolores en el pecho y problemas respiratorios desencadenados por la operación, pues la silicona se encuentra prohibida en Estados Unidos, sin embargo existe un gran mercado negro en el mundo de los tratamientos cosméticos.

Las investigaciones realizadas por autoridades estadounidenses apuntan que la joven  hizo contacto a través de internet, llamadas y mensajes de texto con las personas que le sometieron a esta operación.

Ante ello, el llamado de alerta es para que los cibernautas no se dejen embaucar por mensajes emitidos a través de internet, donde hay falsas afirmaciones, como aquella donde se refiere: “Me han inyectado antes. Me inyecto cada seis meses. Es la primera cosa que enloquece a los hombres”, presuntamente escrito por una bailarina.

Estereotipos de la farándula, malas influencias

La historia de Claudia es como la de muchas jóvenes actrices y modelos, como ella quien alguna vez escribió que soñaba con “tomar el mundo por sorpresa”, por lo cual se apegaba a los estereotipos difundidos en la farándula.

Y es que la presión ejercida socialmente y a través de los medios al colocar como “modelos a seguir” a estrellas como Jennifer López, Nicki Minaj, Buffy Carruth y Beyonce Knowles, quienes lucen líneas curvilíneas exuberantes, deriva en que jóvenes opten por cirugías plásticas, sin considerar que pueden costarles la vida.

La cantante  Tassie Jackson reconoce que la presión hacia las jóvenes va en aumento: “Personalmente no me he sometido a ninguna (cirugía plástica) y tampoco lo haría. Pero, en la sociedad actual y en el mundo en el que vivimos, muchas mujeres sienten la competencia y la necesidad de exaltar sus características. Hay mucha presión para lucir como nuestros íconos favoritos y como nuestros ídolos”.

Pese a saberse los riesgos, aumentan las presiones en el mundo de la farándula y ejemplo de ello son las canciones de rap y hip hop donde se utiliza incluso con exageración el término “booty” el cual deriva de “bottom” que significa trasero. Hay cantantes que llegan a exaltarlo, como  Beyonce Knowles que “creó” la palabra “Bootylicious”, una fusión de “booty” y “delicious”, para reforzar la presunta importancia de tener glúteos grandes.

Al respecto, la historiadora social Myra Mendible refiere que las diversas técnicas para aumentar el tamaño del trasero han formado parte del mundo femenino por años.

En el siglo XIX, las mujeres usaban polisones -unos armazones que se ataban a la cintura- para exagerar sus curvas.

De acuerdo con la académica, el cuerpo de la mujer siempre han sido un indicio de las aspiraciones de la sociedad: la delgadez muscular es preferida en los países capitalistas, mientras que las curvas amplias son más admiradas en lugares más pobres, como su nativa Cuba, donde “la delgadez es asociada con la pobreza, no es un signo de belleza. Para los cubanos, un cuerpo voluptuoso es un signo de buena salud y de fertilidad”, concluye.

(Con información de bbc.mundo)
 

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